El edificio neoclásico, comenzado bajo la administración de Bernardo Reyes y rematado en piedra de cantera, se entrega esta semana. La sala del despacho del gobernador queda en el segundo piso, sobre el balcón principal.
Las obras se iniciaron en 1895 como uno de los proyectos centrales del programa porfiriano de Reyes. El terreno elegido — la Plaza 5 de Mayo, sobre el extremo norte del trazo colonial — había estado ocupado por un viejo cuartel y antes por la cárcel municipal. La nueva construcción quería marcar simbólicamente la diferencia entre el gobierno militar del XIX y la administración civil de la modernización.
El proyecto, atribuido al ingeniero Mariano Treviño y supervisado por arquitectos formados en París, sigue el repertorio neoclásico habitual de las obras públicas de la época: cuerpo central simétrico, frontón con escudo, piedra de cantera labrada en talleres locales. La inversión rebasó los presupuestos originales — un patrón que repetirán otras obras del periodo — pero la administración estatal absorbió el costo.
El edificio se entrega cuando la administración de Reyes está ya en su etapa final. Su renuncia y posterior muerte en la Decena Trágica de 1913 cierran el ciclo político que inició las obras. El Palacio sigue siendo, hasta hoy, sede del Poder Ejecutivo del Estado de Nuevo León.
Las obras se iniciaron en 1895 como uno de los proyectos centrales del programa porfiriano de Reyes.
Fuentes
- Treviño Villarreal, Héctor Jaime. Catálogo monumental de Monterrey. INAH, 1990.
- Archivo General del Estado de Nuevo León — fondo Obras Públicas, 1895-1908.