Este pueblo mágico a solo 40 minutos de Monterrey tiene la combinación perfecta de atractivos culturales y de naturaleza. Compruébalo armando un plan de fin de semana que contenga estas recomendaciones. Anota esto y ten una escapada perfecta en Villa de Santiago.
Este pueblo mágico a solo 40 minutos de Monterrey tiene la combinación perfecta de atractivos culturales y de naturaleza.
Conoce uno de los mejores lugares del mundo para hacer cañonismo.
Para muchos, Villa de Santiago es sinónimo de “Matacanes”, nombre que recibe la ruta de cañonismo más compleja y retadora de la zona.
Se le considera una de las más completas porque contiene toboganes, pozas, saltos de agua y paredes para hacer rapel: todo labrado en la roca por los elementos. Otra excelente opción es el recorrido por el cañón de Hidrofobia, también desafiante.
Admira la cascada Cola de Caballo desde el suelo o en las alturas.
Ubicada en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, y poseedora de 24 metros de alto, la cascada Cola de Caballo es una de las caídas de agua más bonitas de todo México, y no solo por la blancura de su espuma sino por el denso follaje que la rodea.
Para admirarla puedes llegar caminando, haciendo una ruta de senderismo, cañonismo, cabalgando o incluso lanzándote desde la plataforma de bungee más alta del país: ¡tiene 70 metros de altura!
Qué más hacer en Villa de Santiago: 3. Camina por su bonito centro.
Villa de Santiago es una de las poblaciones con más historia de todo Nuevo León. Su fundación se remonta al siglo XVII y en sus alrededores se asentaron numerosas y prósperas haciendas.
Así, no sorprende que su centro histórico sea uno de los más pintorescos, gracias a sus construcciones tanto coloniales como del siglo XIX. Pasea por su soleada Plaza Principal y visita sus edificios más emblemáticos, como la Parroquia de Santiago Apóstol, el Palacio Municipal y la Casa de la Cultura.
Disfruta su gastronomía y sus tradicionales paletas.
Como todo pueblo, Villa de Santiago también resguarda ricas y antiguas recetas, mismas que podrás probar en el hotel y restaurante Las Palomas.
Frente a una estupenda vista de las torres de la parroquia, podrás probar especialidades como el asado de puerco rebozado en chiles o el cabrito en salsa con especias. Para el postre, debes darte una vuelta por La Regia, una heladería muy familiar donde venden ricas paletas de leche quemada, queso con ate o vainilla rellena de cajeta. Yum-yum.
Relájate en la Presa La Boca.
Sin duda alguna, ningún viaje a este pueblo mágico estará completo sin dedicarle unas horas a la presa La Boca, el principal cuerpo de agua de la zona.
Está a pocos minutos del centro y también la conocen como Presa Rodrigo Gómez, donde además de apreciar el bello paisaje de las montañas cubiertas por bosque, podrás navegar en bote y kayak o practicar la pesca deportiva. Perfecto para un fin de semana con amigos.