Después de dos siglos en cauce subterráneo, el agua que dio origen a las tres fundaciones de la ciudad corre de nuevo al aire libre. El nuevo paseo une la plaza de la catedral con el Parque Fundidora a lo largo de 2.5 kilómetros.
Los manantiales de Santa Lucía dieron nombre a las tres primeras fundaciones de la ciudad — la de Alberto del Canto en 1577, la de Carvajal en 1582, la definitiva de Diego de Montemayor en 1596 — y siguieron alimentando a Monterrey hasta finales del XIX. La urbanización industrial los entubó en el subsuelo y por más de cien años corrieron invisibles bajo la trama del centro.
El proyecto que se inaugura este 20 de septiembre — fecha elegida deliberadamente: 411 años exactos después de la fundación — devuelve los manantiales a la superficie en forma de paseo navegable. La obra recuperó el cauce histórico desde la Macroplaza hasta el Parque Fundidora a lo largo de 2.5 kilómetros, con esclusas, fuentes, andadores peatonales y un servicio de lanchas eléctricas que opera hasta hoy.
El paseo coincide con la inauguración del Forum Universal de las Culturas y se convierte de inmediato en pieza icónica del nuevo Monterrey. Para el Barrio Antiguo significa un acceso peatonal directo al Parque Fundidora — antes una caminata incómoda por avenidas industriales — y un eje verde que se ha vuelto extensión natural del barrio.
La urbanización industrial los entubó en el subsuelo y por más de cien años corrieron invisibles bajo la trama del centro.
Fuentes
- Gobierno del Estado de Nuevo León. Memoria del Proyecto Paseo Santa Lucía, 2007.
- Cavazos Garza, Israel. Breve Historia de Nuevo León. FCE, 1994.